Es al anochecer, cuando el sol se retira de los cerros orientales, que Bogotá se deja descubrir. El contraste es radical: del gris cotidiano al brillo emocional. En el centro de esta metamorfosis yace un ritual https://graysonamsr178326.blogchaat.com/40470402/el-arte-del-coqueteo-en-la-noche-capitalina